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Flocki
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| Primer ejemplar inscrito
en el Libro de Orígenes de la raza. |
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Los inicios de la raza que
actualmente conocemos se dieron en la ciudad de Munich, donde unos
aficionados cruzaron las variedades locales de perros de Bravante con
bulldog procedentes de Inglaterra. En
1894 aquel perro producto de cruces, ya notablemente mejorado, halló el
apoyo convencido de criadores como Roberth Köning y Hopner, cuyos
esfuerzos por hacer popular a la raza no tuvieron éxito inmediato, ya que
la exposición celebrada en Munich en 1895 hubo una sola inscripción en
esa categoría, la de un perro llamado Flocki, hijo de Tom y Alt
Schekin, que sería el primer ejemplar inscrito en el Libro de Orígenes
Alemán. Fue un comienzo modesto, pero pronto la raza conquistó por
méritos de Flocki, el favor de los expertos hasta tal punto que en
1896 se fundó el primer Boxer Club. Tres
meses después se celebró una exposición monográfica de boxer, Köning
como único juez, quien mostró la evidente necesidad de eliminar todas
las características de bulldog, que habían podido desvalorizar al bóxer
ideal, muy claro en la mente de aquellos criadores pioneros. Su deseo era
eliminar el blanco y estabilizar el leonado y el atigrado, también
conservaron algunas características del bulldog, como el prognatismo de
la mandíbula, al salto naso frontal acentuado y la cavidad baja del
hocico, normalmente chato, característica que los buenos ejemplares han
ido heredando tal cual hasta el día de hoy. Flocki
era leonado con máscara, collar y extremidades blancas y algunas motas de
éste color esparcidas por la cabeza, caderas y nalgas. Se usó mucho en
la cría, que con la adecuada selección fue dando los resultados
apetecidos, eliminado gran cantidad de blanco no deseado, aligerando las
estructuras demasiado pesadas, obteniendo un torso no muy largo y
dulcificando la mentalidad furiosa. De
esa selección nació una hembra que se puede considerar como la verdadera
progenitora del bóxer actual, fue Meta von der Pasagge, que
procreó con una gran homogeneidad. Este es un dato muy interesante, pues
en el inicio de casi todas las razas puede localizarse un semental, pero
muy raramente una hembra, dada la menor posibilidad de dar hijos de
éstas. Un hijo muy importante de esta hembra fue Hugo von Pfalzgau,
gran reproductor, padre del Campeón Kurt von Pfalzgau, padre a su
vez de Rolf Waihall, el perro que después de la Primera Guerra
Mundial dió el espaldarazo definitivo a la raza en el mundo entero. En
1904 apareció el primer ejemplar de la revista especializada Boxer
Blätter, que sería la palestra de discusión de los criadores y en cuyas
páginas se iría formando la idea de lo que tenía que ser la raza. El
bóxer llegó muy pronto a América y el American Kennel Club en 1914
admitió su presencia en exposiciones. |