| Orígenes: |
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Apellido
patronímico. Su origen es un tanto curioso porque
deriva del nombre propio de Fruela que a su vez, tenía
su antecedente en Floylez o Frolaz y por corrupción
acabó convertido primero en Florez y después en
Flores. Se trata de un apellido antiquísimo, y su
tronco es real ya que viene del infante don Aznar Fruela,
que fue un hijo bastardo del rey Fruela II, de Asturias.
Este rey no se caracterizó por su popularidad ya que
las crónicas lo señalan como bastante aborrecido por
sus súbditos. Hijo de Alfonso III recibió de su padre
el gobierno de Asturias: el pago que le dio fue
encabezar una sublevación para destronarle, lo que
consiguió al obligar a Alfonso a abdicar en su favor.
Parece deducirse que el origen del apellido es
asturiano, pasando después al reino de León, de donde
partieron las numerosas líneas extendiéndose por toda
la península. Otras líneas que pasaron a América. Los
caballeros de la familia Flores fueron fieles vasallos
que ayudaron a sus soberanos en la gesta de la
Reconquista. En la Crónica de Fernando II se habla de
los servicios que prestaron en la toma de Sevilla, en el
1.248, destacando, don Rodrigo Froylez. Este es el
nombre que aparece en los documentos oficiales, de
acuerdo a la edición de Llano Ponte, pero es el caso
que es citado hasta cinco veces y en ellas se le
denomina también con el nombre de Rodrigo Flores. Hay
que tener en cuenta que la citada Crónica fue escrita
en el siglo XIII. En la 'Historia General de España'
escrita por Alfonso X en el siglo XIII viene a aparecer
un Rodrigo Fruela, al que se apodó el 'Diácono' y fue
Ricohombre de los Reyes Alfonso V y Bermudo III,
Conde-Gobernador, nos encontramos con un caso semejante
al anterior: que también se le denomina como Rodrigo
Flores.
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más escudos de armas
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En
azur, tres flores de lis de oro, bien ordenadas. Algunos
añaden bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Otros de Andalucía: De azur, cinco flores de lis de oro
puestas en sotuer.
Otro: en campo de gules, un castillo de oro, resaltado
de una faja de plata.
Otro: terciado en palo: 1º, una faja ajedrezada,
superada de dos medias lunas, también ajedrezadas,
unidos los extremos, 2º, cuatro fajas, 3º, tres
calderas mal ordenadas.
Los de Santander y por extensión a los de San Sebastián,
Pamplona y Barcelona: En campo de oro, cinco rosas de
gules botonadas de oro y puestas en aspa.
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